foggyNY

Eran aproximadamente las cinco de la tarde. Ya estaba oscuro. No había comido en todo el día. A veces no desayuno porque me da ladilla cocinar. Después recuerdo que tengo cereal, pero eso significaría ir a la nevera, sacar el pote de leche, el plato, la cuchara, pasar las cosas para el cuarto porque en el apartamento no hay mesa de comedor y encima de todo, tener que lavar al final.

Que ladilla.

Últimamente he estado obsesionado con un restaurant de comida rápida llamado Chipotle. Venden comida mexicana. No es auténtica, pero a quién le importa cuando sabe tan malditamente bien y además, es sana. Busqué la locación más cercana. 34/8. Tres minutos caminando. Perfecto.

Siempre voy apurado, incluso cuando no tengo prisa. Es parte de mi personalidad. Cuando era pequeño caminaba lento, pero mi hermana siempre lo hacía como si la estuviesen persiguiendo. La odiaba por eso, hasta que con el paso del tiempo, me adapté a su ritmo y ahora es ella la que me tiene que alcanzar a mí. Todo el mundo sentía la necesidad de comentar lo rápido que caminaba. Tanto así que a veces abría Twitter justo después de haber llegado a la casa y me encontraba con menciones donde me preguntaban por qué caminaba como si tuviera un cohete en el culo.

Iba en camino a Chipotle. Gente delante de mí era demasiado lenta. Empecé a sentir eso en el estómago, ese nudo de frustración, de arrechera, porque esta persona caminaba como si no tuviera preocupaciones ni un destino específico. “Por lo menos no se destuvo en medio de la acera y sacó un selfie stick”, pensé. Era imposible pasar por el otro lado porque había gente caminando en dirección contraria. “Maldita, apurate”. No lo soporté más y cuando vi la oportunidad, le pasé por el lado chocando mi hombro contra el de ella.

 

Hey, un momento. Yo no era así. “Tú antes eras chévere, Alejandro”.

chipotle

Lo que me esperaba en Chipotle

Tenía que atravesar la calle, pero me detuve porque el semáforo peatonal estaba en rojo. La multitud estaba impaciente. En esa parte de midtown pareciera que se tardara más, o es que yo tenía mucha hambre. Vi que el semáforo del tráfico cambió a amarillo y no esperé la señal del peatonal para relanzar mi cohete en el culo. Caminaron tres personas conmigo, las otras se quedaron confundidas porque no sabían si caminar o quedarse porque todavía estaba en rojo, pero no toma mucho tiempo en esta ciudad para darte cuenta que solo hay dos tipos de persona que se calan el semáforo peatonal completo: turistas y Asiáticos.

Ya estaba llegando a mi destino, pero ahora tenía a un grupo de 4 amigos delante de mí. No solo caminaban lento, sino que se creían dueños de toda la maldita acera. No es tan difícil darse cuenta que en una ciudad como esta, en las aceras hay que caminar de dos en dos. Pero no, ahí me tenían detrás de ellos tan cerca que podían oír mi respiración. Nunca se dieron cuenta hasta aquél “EXCUSE ME” con voz de arrogante que tuve que decir para que se quitaran de mi camino. ¿De verdad estoy perdiendo la paciencia o es que la gente no tiene consideración?

Llegué a Chipotle. Pedí mi comida. La devoré. Al terminar de comer abrí Tinder, porque uno nunca sabe si el amor de su vida puede estar en un restaurant de comida rápida mexicana. Antes de devolverme a la casa (me esperaba un viaje en metro de 45-50 minutos), decidí ir al baño. No habían pasado cinco segundos cuando alguien estaba tocando la puerta (bastante fuerte, por cierto). “Wait!”, grité amablemente. Ni siquiera me había salido el primer chorro. Seguro esa persona no había visto aquél aviso rojo en la puerta que decía “in use”. Diez segundos después volvió a tocar la puerta, esta vez con más fuerza.

De pronto, sentí un ímpetu de rabia apoderarse de mí. Una electricidad que subió de mis piernas hacia el cerebro, y justo en ese instante grité “waaaaaaaait” con lo que fue, probablemente, la voz más escandalosa, masculina y alfa que ha salido de mi boca jamás. La potencia de mi voz reverberó en el baño. Estaba seguro que todo el mundo en el restaurant la había escuchado, pero no me importaba. No era yo en ese momento. ¿Quién era este Alejandro y que pasó con aquél chamo pacífico y cortés?

Mientras salía de aquél rush de adrenalina, escuchaba al tipo decir “WTF, man?! It’s not like I’m hitting you, jesus!”. Siguió diciendo otras cosas que no entendí, y mientras regresaba al Alejandro de siempre, me sentí mal. Al abrir la puerta, vi a este hombre alto, de piel oscura, musculoso. “Me va a dar un coñazo”, pensé. Lo único que salió de mi boca fue “sorry”, y al ver a este chamo de 1 metro 67, con lentes y cara de que no mata ni una mosca, quizás reconsideró su decisión de responder con violencia.

Al salir del baño, todo el mundo en el restaurant me miró. Fui el centro de atención por unos segundos, luego sus miradas regresaron al burrito de 20 centímetros.

Era hora de agarrar el metro. “Maldita sea, ojalá no haya demoras en la línea R”, pensé. Porque esperar más de 20 minutos por “el gusanito” (el apodo que le tengo al tren R) debería ser considerado una violación de derechos humanos.

gusanitoEl gusanito.

 

rtrainEl tren R.

Era hora pico. El tren casi no tenía puestos disponibles. Veo a una tipa con bastantes kilos demás ocupar dos puestos. Bueno aja, es gorda, ni modo. Pero resulta que tiene el descaro de poner la cartera en el único puesto que quedaba disponible. Sentí la electricidad otra vez. “Cálmate Alejandro. Paciencia”. Tenía que decir algo.

“Did your purse pay for a seat?”, le pregunté de manera pasivo-agresiva. El Alejandro de antes se hubiera quedado parado sin quejarse. ¿Así no fue que empezó la transformación de Walter White a Heisenberg? Si ese es así, por lo menos espero tener plata en el futuro.

“Excuse me?”, me dijo la tipa. Como si no me hubiera escuchado. Le repetí la pregunta, aunque en realidad le quería preguntar si su grasa también había pagado extra por un puesto.

“Oh, I’m sorry”, dijo, y procedí a sentarme.

Abrí la puerta de la casa pensando que por fin iba a encontrar paz y armonía, solo para ver a uno de mis roommates gritándole al televisor porque los New York Giants iban perdiendo el partido de fútbol americano.

“Bueno, por lo menos ya no estoy en Venezuela.”

  • Ingresa tu email para recibir notificaciones de nuevos posts

    Sendo beta.

    Join 868 other subscribers

42 Comments. Leave your Comment right now:

  1. by Anonymous

    me hiciste reir, aqui la prueba: jajaja, creo que estoy leyendo esto un poco tarde. Y no les dices groserias en español a la gente alla? Al tipo del baño yo le hubiera soltado un “A VERRRRRGA PUES”, solo para divertirme imaginandomelo pensando que coño significaba eso.

  2. by Ana

    Me hiciste recordar cuando vivia en Venezuela porque solo salia a la calle si era estrictamente necesario porque mucha gente sale a estorbar con su lentas caminatas y no hacer algo productivo o justificable. Tambien camino muy rapido y ver que se me atravesaran me estresaba. Te entiendo perfectamente. Soy asi trauma.

  3. me sorprendo. Apenas hoy vi varios de tu videos, luego me quedo eclipsada con el corto de Los Duplicados… Veo tu último trabajo, que al completar con estos textos de tu block, me hacen creer que no soy tan buena escribiendo como vos. En verdad que sois bueno carajito. La cosa será dura, porque allá tendrás mucha competencia que la que podrías tener aquí, pero tu talento también es demasiado para las oportunidades que podrías tener aquí. es una ciudad bastante distinta con una gente en el mismo rango. por supuesto que te seguirás arrechando, pero es parte del combo cuando se asumen los riesgos que tú has asumido para avanzar. Esa metáfora de no estar en Venezuela es parte de la nostalgia y la alegría juntos, por eso la arrechera no pasará. Sé que te irá bien, tienes el talento, las condiciones y la educación. No hay nada peor que la ignorancia y al menos en ese sentido, te la encontrarás cada vez menos. Un enorme abrazo Alejandro.

  4. by Anonymous

    La cagastes pana comete un cerro de mierda de parte de los venezolanos marico e mierda en eso si te cambio NY en lo marico

    • Definitivamente tienes un problema. Tu comentario no tiene ninguna relación con el post. Piensa antes de escribir.

  5. by Juan

    Te volvistes un culo a lo que vistes a un negro de 1,67 jajajaja. Saludos pana se te extraña en YouTube

  6. by Anonymous

    Ay papa… yo conozco esa arrechera. Scort y mas nada brother.

  7. by Anonymous

    Cohete en el culo jajaja lol. Me orino de la risa 😀 te gusta tener cosas ahí? :0

    • by Anonymous

      Deja al pana quieto vale, su sexualidad no tiene nada que ver. Eso es una expresión Venezolana.

  8. by Anonymous

    Loco me encantan tus anecdotas. Sos lo máximo. Aunque es un poco agresiva tu manera de narrar

  9. by Anonymous

    1.68? Mini me, es mas grande!

  10. by Anonymous

    Ctm que tienes en contra de las gordas? Uno si puede apoyar tu mariquismo. Pues ya no te leere mas, y como yo muchos.

    • by Anonymous

      Que ladilla con la gente y su arena en la vagina, pana. Se ofenden con todo.

  11. by Anonymous

    Que comentario tan pedante ” al menos no estoy en Venezuela” de paso los llamas llorones por reclamar tu falta de respeto? Ubicate

    • by Anonymous

      Deja de leer a ese loco y ya..

    • by angel

      De pana, se nota que es el tipo de carajo que no aguanta dos pedías para quitarse la nacionalidad venezolana y volverse gringo. Todos los países pasan por situaciones malas, y mi Venezuela bella que ahorita esta corrompida, verá la luz y será mágica otra vez.

  12. by Anonymous

    Jajaja desde cuando te consideraste cortez y decente si desde tus inicios has mostrado tener una arrechera interna baboso jaja. (Mira tus primeros vídeos de youtube, veras de que hablo) .l.

  13. by gaboguz

    Esto es demasiado yo todos los días… Peleando conmigo

  14. by daniela

    could you please start doing the alejandro hernandez show again, or give the reasons why you left it

  15. ¿Por qué la gente llora tanto? La parte de: “En realidad le quería preguntar si su grasa también había pagado extra por un puesto” no sé si me da ganas de morirme de depresión o de risa porque yo también soy gorda y a veces para guardarle el puesto a alguien en el bus hago que ocupo los dos puestos hasta que llegue mi “alguien” y la gente me mira como que: “mal paría gorda ocupa dos puestos”… :'( jajajajajajajajajaja.
    Según mi perspectiva, Maracaibo y NYC tienen la misma esencia ciudadana malditica, donde te volvéis loco por cada paso que dais en la calle.
    “Por lo menos ya no estoy en Venezuela” > TOTAL.
    Volvé cuando Lorenzo Mendoza sea presidente.
    Saludos, espero sigas comiendo mucha pasta con atún 😀

  16. by Anonymous

    Nawebona de gafa… no notas el sarcasmo?

  17. by Carlos

    The digoxin recientemente y me parece sorprendente cómo dominas tantas áreas a la vez. Considero que tienes muy buen ojo fotográfico y que además manejas muy bien la narrativa visual en tus audiovisuales… Y encima escribes muy bien!

    Es sorprendente como tu narración en este post me transmite la misma sensación que cuando vi tu corto en el cine. Really weird and amazing.

  18. by Anonymous

    Que tiene que sea gorda, coño e tu madre, uno si te puede apoyar en tu mariquismo y vos echandole mierda a las gordas como uno.
    Saludos.

    • by la negra sabrosa

      si eres ridícula, no tiene nada de malo que alguien sea gordo, si eres afocada, anda a hacer ejercicio en vez de estar metiendote con su sexualidad (que no tiene nada que ver en el tema) solo porque eres bien acomplejada. Saludos

  19. by Marius

    Un amigo que esta en California desde hace un tiempo me comentaba como poco a poco iba perdiendo el “calor” humano y se iba volviendo bastante frío y un poco amargado con los extraños. Pero es eso, solamente con los extraños porque allá el “yo soy más importante que tú” te lo enseñan en kinder(bullying starts early). No cambias, te adaptas, para sobrevivir, es la naturaleza humana. Pero muy dentro sigues siendo tú mismo.

  20. by Anonymous

    Hola, no es por nada pero esa parte de por lo menos no estoy en venezuela, fue u final fatal, a parte que no vi diferencia entre eeuu y Vzla en la anecdota (si de eso se trata) aqui pasa lo mismo, o por lo menos me siento igual que tu al estar en la calle. ya solicitaste la nulidad de tu nacionalidad venezolana ?

    • by Alejandro Hernández

      Yo sabía que iban a salir llorando por esa frase.
      Quise decir que quizás tenga un día de mierda aquí, pero por lo menos ya no estoy en Venezuela donde salgo a la calle y pueden pasar cosas mucho peores.

  21. by JC

    “Bueno, por lo menos ya no estoy en Venezuela.” Chamo, me llegó al alma… decir eso es mi meta de vida *lil bit crying* (Es triste estar comentando esto, pero que más… pa’lante comandante)

  22. by Pericles

    Sin ánimo de ofender ni nada por el estilo, me parece una entrada bastante frívola, muy marcada por esa aparente necesidad de proyectar un aire de autosuficiencia. Creo que es fácil perderse cuando nos dejamos seducir por ese ritmo de vida de la gran ciudad.
    Pero bueno, cada quien a lo suyo y como tú mismo dices (aún no deduzco si irónicamente o de manera muy despectiva) al menos ya no estás en Venezuela.
    Saludos.

  23. by Anonymous

    La referencia de Walter White convirtiendose en Heisenberg… pure genius! Totally get it.

  24. by Nayleen

    I love you

  25. by Ast

    Me mié con lo del “cohete en el cuelo” xD jajajajajajaja.

  26. man, that was intense. well written too. parecia la escena inicial de una pelicula estilo “dia de furia”. hay dias de dias ademas. but, take it easy, cuando te des cuenta como en este post que algo fundamental esta cambiando en ti, toma un paso atras y trata de corregir el curso, antes de que te seques y sea demasiado tarde pa remojarte el alma

  27. by Alejandra

    Definitivamente no fue un buen día. De esos cualquier ser humano es propenso, esté o no en el primer mundo. No permitas que eso te cambie.
    Muchos besitos desde Venezuela, tocayo.

  28. by Lucia

    Me encanta como escribes, de pana. Sera que puedes escribir sobre tu proceso para aprender ingles? el como agarraste fluidez? ya me se todas las conjugaciones verbales, las reglas de gramáticas y todo eso pero a la hora de hablar y armar oraciones me parezco a Tarzan.
    saludos.

  29. by Rafa

    Yo a veces tengo ese miedo de perder la “cortesía” con la que uno fue criado… En detalles tan sencillos como mantener la puerta abierta para quien viene detrás tuyo o aguantar el ascensor por alguien que sabes que está por tomarlo. Estando uno pendiente de eso, más de una vez me han trancado la puerta en la cara, y me pongo a pensar… Realmente valdrá la pena pasar al “dark side”? Saludos desde Boston

  30. by Ruth

    Estrés del primer mundo. Saludos 🙂

  31. by anónimo

    Después de todo, haberte ido, buscando un sueño, y estar en el primer mundo no basta para ser feliz.

    • by Alejandro Hernández

      Tomando en cuenta que soy un inmigrante recién llegado. No, todavía falta mucho para ser feliz.

      • by Anonymous

        No entiendo la parte en la que la gente cree que uno se monta en un mardito avión y se baja siendo Carlos Slim. Las mierdas que uno tiene que pasar incluso en “el primer mundo”……..

  32. by Rolando

    Epa si. New York podrá ser muy movida y te podrás haber acostumbrado a ese estilo de vida pero no permitas que eso te vuelva un ogro o algo por el estilo. Tómalo con calma, Aquí en Venezuela todavía nos vamos guindando en la puerta de los buses. Piensa en ello. Jaja. Sigue creciendo. Saludos de Maracay – Venezuela.

  33. by José

    ¿Estrés citadino?
    Siempre es full importante no perder tu esencia vayas a donde vayas, igual y necesitas vacaciones del estrés de NYC jajaja.
    Saludos Ale, i love you demasiado 🙂

Leave a Reply

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>