Después de ver el final de temporada necesito que me den la dirección de los guionistas de esta serie para ir a la casa de cada uno y recrear todos los métodos de tortura de la edad media.

 

O algo.

 

Under the Dome, basada en un libro de Stephen King, mostró promesa en su primer episodio: una misteriosa cúpula desciende sobre un pueblo: lleno de gente estúpida: Chester’s Mill, diviéndolos del resto de la civilización. La población trata de sobrevivir mientras descubren el origen y una forma de salir de la cúpula.

 

Suena como una premisa que puede resultar en una gran serie.

 

Excepto que no.

 

Hay tantas cosas mal hechas en Under the Dome que no sé por donde empezar, pero lo que más resalta son sus personajes, por todas las razones equivocadas. Nunca en mi vida había visto tanta estupidez junta, empezando por Linda: una policía con cara de iguana que es incapaz de usar el cerebro y ver que la están manipulando, sobre todo cuando esa persona que la manipula cometió un delito. Junior: psicópata un día, imbécil al siguiente, psicópata otra vez y así. Es como si los escritores no supieran que hacer con él y lo tienen que agregar porque está en el libro y no les queda de otra. Todos los adolescentes: unos bobos de mierda que no entiendo como pasaron primer grado (ni la escuela de actuación). Uno de ellos, Joe, se caracteriza por decir siempre lo obvio: aparece la imagen de José Gregorio Hernández en el domo y sale de su boca el brillante diálogo “Guys, look, it’s José Gregorio Hernández’s face!”. Gracias, es que en ese momento no vi porque me estaba rascando el ojo. Pero luego desaparece la imagen y vuelve Joe con otro brillante diálogo “OMG you guyzzzz, it just disappeared!”. Eso es solo un ejemplo del diálogo deplorable que tiene Under the Dome. Es un insulto a la audiencia, como si no fuéramos capaces de analizar lo que estamos presenciando en pantalla. Entre los que se salvan está Dale “Barbie” Barbara, quien es el único personaje interesante y Big Jim Rennie.

 

La mayor parte de la serie fue tan insignificante que podrían ver solo el primer, penúltimo y último episodio y no haberse perdido de nada. De hecho, después de ver el final uno queda con la sensación de que realmente nunca pasó nada. En medio de todo el misterio (lo único verdaderamente interesante) estaba esta gente en conflictos aburridos que no aportaban nada a la trama principal ni ofrecían el más mínimo desarrollo de personajes (por mucho que intentaban forzarlo). Se movían en el pueblo como piezas de ajedrez, estando en un lugar por un momento y apareciendo en otro como si nada. Ya para el episodio 4 la situación era irreversible, sin embargo seguí viendo.

 

Lo que me mantuvo viendo la serie fue la búsqueda de respuestas: ¿de dónde viene la cúpula? ¿quién la creó? ¿cuál es el propósito? Preguntas que no son contestadas en NINGÚN momento. “Curtains”, el final de temporada, se pasó todos los episodios anteriores por el culo y lo que dejó fue una lluvia de estrellas rosadas bien chévere y un chiste de cliffhanger. Es frustrante ver como una premisa tan interesante es desperdiciada de esta forma. El mal sabor en la boca que me dejó la serie no me anima a leer el libro, sobre todo después de enterarme que tiene 1072 páginas. No gracias.

 

El mejor comentario sobre la serie lo leí en internet una vez y decía “Under the Dome es tan mierda que estoy pensando que la cúpula es una poceta volteada”. Yo sigo aquí tratando de analizar por qué algo que originalmente promocionaban como una miniserie resultó ser una serie completa la cual fue renovada para una segunda temporada y sigue teniendo ratings sólidos a pesar de todo. ¿Será que a las masas le gusta lo mediocre?

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